En japonés, “dokusho” significa lectura. Hábito intelectual y emocional que, en el caso del país asiático, refiere con frecuencia entre adolescentes y jóvenes a la exploración textual y visual del manga, historieta que surgió a fines del siglo XIX y que se mantiene vigente en todo el mundo hasta hoy. La palabra nipona es, a su vez, nombre e inspiración de los clubes escolares de lectura que se promovieron y desarrollaron en 2024 desde el Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje (ILCL) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, donde confluyeron profesores, estudiantes y talleristas para llevar a cabo el acto de leer en comunidad. 

En el proyecto  financiado y respaldado por la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio de la Universidad y liderado por la profesora Dra. Carolina González, jefa de VcM del ILCL, el objetivo fue acercar los libros y sus oportunidades a estudiantes de enseñanza básica y media de establecimientos de Valparaíso y Viña del Mar, desde un proceso mediado de lectura.  

“Lo que más me gustó del club de lectura fue comprender un poco más los libros y poder verlos de una forma que yo no los comprendía. Además, pude compartir con mis compañeros mientras leía. La lectura para mí significa poder abrirse a otros mundos, a distintas historias y personajes. Con el club de lectura pude comprender mejor los libros”, explicó Luciano Dazarola, estudiante de 2° medio del Colegio Internacional sobre la iniciativa que surge en 2023.

Así, mangas, cómics, libros álbum y novelas gráficas fueron las obras narrativas que leyeron y releyeron solos o en compañía adolescentes y jóvenes de los colegios Rubén Castro, Seminario San Rafael e Internacional, desde la atenta guía de profesores, profesoras y mediadores universitarios y que hicieron de la conversación y el disfrute características principales del espacio. Las obras escogidas fueron “Persépolis” y “Bordados” de Marjane Sartrapi, “Frankenstein” de Junji Ito, “Maus” de Art Spiegelman o “Watchmen” de Alan Moore y Dave Gibbons. 

“Clubes de lectura Dokusho surge como un espacio para que adolescentes del sistema escolar disfruten de la literatura. En el último tiempo, hemos visto cómo la narrativa gráfica ha tomado relevancia y generado interés lector en los adolescentes, por ello consideramos que gestionar clubes de lectura, en donde pudieran tener la posibilidad de leer obras de relevancia y calidad tanto estética como literaria en compañía de un mediador o mediadora, podría promover el gusto por la lectura y el hábito lector, trabajo que no ha sido fácil de llevar a cabo en la escuela. Por ello quisimos aportar con estas instancias a fin de que los estudiantes tuviesen otras experiencias de lectura”, aseveró la directora del proyecto Dra. Carolina González, especialista en Didáctica de la Lengua y la Literatura. 

Dime, amigo lector 

Una vez por semana, en una sala de clases o en la biblioteca del colegio, llegaba el momento de leer, conversar, aprender, imaginar. La continuidad en la historia de una obra de literatura juvenil unía a curiosos y pensadoras, para destacar desde la acción el poder de la lectura a nivel individual y colectivo. 

En un lugar donde “la lectura significa otro mundo, siento que puedo salir de mi propia realidad un momento e imaginar otra vida donde me sienta cómodo”, según las palabras del estudiante de 7º básico Diego Salinas, del Colegio Rubén Castro. “Dokusho” representó goce y refugio. 

De igual manera, “una forma de expresión, aprendizaje y entretenimiento que abre una puerta a el pasado, presente, futuro, a fantasías y dimensiones. La lectura es una parte de la identidad humana que permite vivir y apreciar la vida, a la vez que nos permite cuestionarla y mejorarla”, de acuerdo a lo  mencionado por Benjamín Contreras, alumno de 2º medio del mismo establecimiento. 

A través del enfoque y método “Dime” (2007) del autor británico Aidan Chambers, profesores de Pedagogía en Castellano y mediadoras universitarias del Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje, propiciaron un diálogo amigable mediante la profundización en libros referentes de la narrativa gráfica. En el 2024, las mediadoras fueron Daniela Guzmán, Luis Alfaro, Annarella Rosati, Macarena Villarroel y Camila Barría. 

“La lectura de narrativas gráficas con adolescentes fue muy fructífera. Tenemos el imaginario de que es más fácil que los estudiantes enganchen con lecturas más breves y ‘simples’ cuando van acompañada del componente gráfico, sin embargo creo que, al contrario, la lectura de ambos sistemas: lo verbal y lo gráfico, requieren del desarrollo de habilidades complejas en los lectores y una atención que es doble, a un doble sistema de significados. En este sentido, creo que el enganche que genera este tipo de narrativas responde a las particularidades de los lectores del siglo XXI”, profundizó al respecto Camila Barría, mediadora y estudiante de la carrera de Pedagogía en Castellano. 

Aprender para acompañar

Los clubes escolares de lectura “Dokusho” -que se implementaron desde agosto a noviembre de 2024- fueron el fruto y semilla de una preparación que comenzó semanas antes, en una etapa inicial de formación de mediadores de lectura infantil y juvenil. Esto a través de talleres dirigidos por las académicas e investigadoras Dra. Carolina González, la doctoranda María Carolina Zúñiga y la Alumni Valentina Calderón, donde se enseñaron y aprendieron estrategias y metodologías didácticas para guiar clubes de lectura y propiciar el acto de leer. 

Este año, la innovación del proyecto fue incorporar; además de estudiantes universitarios, a docentes del sistema escolar, quienes pudieron fortalecer sus habilidades y competencias en torno al fomento de la lectura, para luego implementar las estrategias en “Dokusho”. 

Respecto a la aportación del proyecto, el profesor Maximiliano Rodríguez, del Colegio Internacional, mencionó que “contribuyó en tener una instancia para compartir con mis estudiantes y comentar sobre literatura. En ocasiones, las clases se ligan mucho a las bases curriculares, por lo que el taller fue un espacio ideal para conversar sobre libros fuera del aula”. El docente, agregó también sobre la lectura que “es una parte bonita del mundo, que es genial que tengan contacto. En algún momento de sus vidas quizás tengan alguna duda, reflexión o inquietud y la literatura puede ser un posible camino de respuesta”, concluyó. 

“Clubes de Lectura Dokusho” es un proyecto de Vinculación con el Medio de la Unidad Académica que se constituye como consolidado. Esta es su segunda versión y se proyecta su próxima realización para 2025.

Este año, en su etapa inicial de formación de mediadores asistieron diez participantes, entre los que cuentan profesores del sistema escolar, Alumni y estudiantes de las carreras de pregrado del ILCL. Luego, se llevó a cabo la implementación de clubes de lectura en tres establecimientos de la V región, alineándose de este modo con el Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2023-2029 de la PUCV. Lo anterior, con el propósito de llevar a cabo iniciativas que vinculen la labor docente y sean un aporte a la sociedad, en particular en el ámbito educativo y cultural, manteniendo de este modo el carácter bidireccional de las actividades de vinculación.