Página In Memorian Giovanni Parodi Sweis: https://ilcl.pucv.cl/in-memoriam-giovanni-parodi-sweis/

 

Algunas veces encuentras en la vida una
amistad especial: ese alguien que al entrar
en tu vida la cambia por completo. (…)
Ese alguien que te convence de que hay
una puerta lista para que tú la abras.
Esa es una amistad eterna…
(Neruda)

Con gran pesar en el corazón, les comunicamos que hoy 14 de noviembre de 2020, ha fallecido nuestro colega y amigo el Dr. Profesor Titular Giovanni Parodi Sweis.

La vida académica del profesor Parodi estuvo íntimamente ligada a nuestra universidad. Giovanni finalizó sus estudios de Pedagogía y Licenciatura en lengua y literatura inglesa en nuestra casa de estudios en el año 1986, más tarde, en el año 1990 realizó su magíster en Lingüística Aplicada y, luego, su Doctorado en Lingüística en el ILCL. Sus inicios y, gran parte de su desarrollo académico, lo hizo junto a su querida maestra Marianne Peronard Thierry (Q.E.P.D.). Ambos, junto al destacado profesor Luis Gómez Macker (Q.E.P.D.), fundaron lo que hoy se conoce en Chile, Latinoamérica, parte de Estados Unidos, Europa y parte de Asia como la Escuela Lingüística de Valparaíso, bautizada y reconocida así por quien fuera en su momento el presidente de la Academia Chilena de la Lengua, Dr. Alfredo Matus Olivier.

Giovanni Parodi fue en su desarrollo profesional un ser íntegro, con altas capacidades académicas, especialmente en investigación, docencia, gestión y vinculación con el medio, cuyo objetivo fue siempre poner la lingüística, el ILCL y la Universidad en un lugar destacado a nivel local, nacional e internacional. Sin duda, los que lo conocieron, podrán concordar en que por sobre todo fue un académico apasionado por su quehacer.

No es posible, de Giovanni, solo decir que fue un excelente investigador y un docente de gran calidad, era de esos docentes que no te permiten mostrar menos que todo el potencial que cada uno de sus estudiantes lleva dentro, sino también fue un gestor generoso de oportunidades para las generaciones de académicos que hoy se desenvuelven en el ILCL, no solo en la lingüística sino que en todas sus áreas. Su impacto y fuerza generadora de vínculos se expandió por toda Latinoamérica y otros lugares del mundo, en donde favoreció con sus ideas y trabajo el desarrollo científico-académico de la psicolingüística, la lingüística del texto y del corpus, así como en sus últimos años en los estudios de la multimodalidad desde una perspectiva empírica e integral. Asimismo, fue creador y promotor de múltiples
organizaciones de carácter internacional, destacándose su tarea siempre comprometida con el desarrollo de las habilidades de lectura y escritura. Solo algunos ejemplos fueron sus roles como Director de la Cátedra UNESCO para la lectura y escritura en Chile, como miembro correspondiente de la Academia Chilena de la Lengua, como integrante del grupo Fondecyt y de la CNA y, a través de sus múltiples proyectos y consultorías al ministerio de
educación, entre otras muchas tareas de reconocimiento nacional e internacional.

Giovanni fue autor de innumerables artículos científicos, libros y capítulos de libro, por medio de los cuales difundió sus investigaciones e ideas, dándole un carácter riguroso y por sobre todo siempre con mirada propia al desarrollo del conocimiento sobre el lenguaje humano, desde una mirada profundamente humanista y sociocognitiva. En este quehacer involucró en todo minuto a sus estudiantes y colegas, promoviendo generosamente el aporte colectivo e insertándolos en la vida académica nacional e internacional. Aquí es posible destacar su señero y tenaz esfuerzo por difundir el conocimiento en estas áreas, en su rol de Editor de la Revista Signos. Estudios de Lingüística, revista que hoy se encuentra entre las mejores rankeadas a nivel internacional en los diversos indexadores científicos. Así como también, en tanto editor de muchos libros publicados en español e inglés.

Quienes fuimos sus estudiantes y discípulos no solo aprendimos a partir de su rigurosidad, sino también de su particular forma de establecer conexiones interdisciplinares y de crear vínculos con los exponentes más reconocidos de las múltiples vertientes de la lingüística y sus interdisciplinas. De él también aprendimos que al emprender un desafío es clave el esfuerzo, la motivación y la perseverancia, siempre avanzar, no rendirse. No importaba lo
sinuoso que fuera el camino, cuando se andaba junto a él, siempre sabíamos que llegaríamos a la meta. Y en ese andar encontramos un hombre amable y gentil, preocupado por su gente, por sus estudiantes, por sus equipos. Siempre buscaba oportunidades para que todos los que lo rodeaban pudiéramos aprender y ser mejores académicos e investigadores, para que pudiéramos volar con nuestras propias alas.

Esta impronta personal y académica también marcó un sello identitario en su liderazgo cuando fue Director del Magíster en Lingüística Aplicada y del Doctorado en Lingüística, formando a decenas de generaciones de lingüistas, que hoy transfieren su legado en diversos ámbitos de nuestro país y también en otros lugares del mundo.

En cuanto a su compromiso institucional este siempre fue evidente y propositivo, participando con entusiasmo, e incluso con vehemencia cuando debía, en las múltiples instancias que la vida académica le proporcionó, siempre con la mirada puesta en el beneficio de nuestra universidad, del ILCL y de sus colaboradores latinoamericanos.

Hoy Giovanni nos deja, luego de una larga enfermedad, tras de él deja un dolor inmenso, una familia amorosa, que siempre dio espacio para que sus amigos, estudiantes y colegas participaran de sus tertulias. No podemos menos que acompañar en la pena a su compañera de vida, Juana Ambel, fundamento intelectual y emocional permanente. A
quien, además, nos toca agradecer por haber compartido con nuestra universidad y con todos nosotros a su amado Giovanni. Asimismo, acompañamos a su madre Yemile Sweis y, en especial, a sus hijas Karime y Mailén, quienes al alero y ejemplo de su padre y madre se han convertido en profesionales comprometidas con el bienestar de las personas y con la fuerza vital para cada día aprender más y ser mejores que ayer.

La partida de Giovanni, nos deja múltiples recuerdos y valiosos ejemplos. No es posible dejar de rememorar los primeros días de sus clases doctorales, ingresando puntualmente con una gran pila de libros y un té muy grande. Sus lecciones siempre fueron profundas y altamente reflexivas, exigiendo a cada uno de sus estudiantes hasta el último esfuerzo cognitivo. De hecho sus clases siempre iniciaban a la hora pero no siempre se sabía a qué hora terminaban, acabando siempre con un “este tema aún no está zanjado” y “si tienen duda mi puerta siempre está abierta para seguir conversando”.

Su afán de crear comunidad lo llevó a estar siempre organizando actividades académicas y sociales, festejando siempre los logros académicos comunes e individuales así como las fiestas e incluso el primer día de lluvia del año, en el que emulando a su maestra, repartía sopaipillas para todos.

Su ejemplo será siempre inspirador, nos deja su obra, la Escuela Lingüística de Valparaíso, la Revista Signos. Estudios de Lingüística, el Laboratorio de Cognición y Lenguaje, las múltiples redes profesionales y de amistad que forjó, entre otros muchos logros individuales y colectivos. Ahora nos toca a nosotros fortalecer este legado y seguir creyendo en todo el potencial que tiene nuestra comunidad del ILCL.

La comunidad PUCV, así como los y las colegas nacionales e internacionales, sus amigos y amigas, y sus estudiantes, lamentamos profundamente tu partida.

¡Que Dios te reciba con los brazos abiertos!